CLUB REPUBLICANO TERCERA REPÚBLICA ESPAÑOLA

 

El sábado 25.11.2006, tendrá lugar la Asamblea Constitutiva del Club Republicano 3; a tal fin se publica esta propuesta de declaración de principios, para conocimiento general y posible enmienda, si ha lugar.

Los comentarios y textos de enmienda se pueden remitir al correo del C.R.3

el plazo de presentación de las mismas finaliza el 25.01.2007


Junta General Extraordinaria, a celebrar en el Ateneo de Madrid (C/ Prado nº 21) el día 10 de Febrero de 2.007 a las 11:30 en primera convocatoria y a las 12:30 en segunda

 

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL CLUB REPUBLICANO 3

 

Decir republicano es decir demócrata, aunque también nos caracteriza la proposición de otro orden político. Nuestro punto de confluencia es la democracia política que proponemos bajo la fórmula de la República Constitucional. Herederos de la tradición democrática definida por el lema “Libertad Igualdad Fraternidad”[, rechazamos el miedo a la modernidad, el miedo a la libertad y el irracionalismo, y] defendemos la libertad, el espíritu científico y el pensamiento racionalista. Afirmamos, pues, las ideas que inspiraron las grandes creaciones colectivas de las revoluciones democráticas: libertad y derechos humanos.

1. Por la democracia

Manifestamos nuestro compromiso con la democracia, sus procedimientos e instituciones, entre las que destacamos la libertad de opinión y reunión, las elecciones libres, el principio representativo, la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, y la separación del Estado de las confesiones religiosas.

2. Contra los Totalitarismos y contra los totalitarios

Negamos las justificaciones y la “comprensión” hacia regímenes y movimientos autoritarios y totalitarios, hacia fascismos, comunismos, nacionalismos y teocracias. Rechazamos también los regímenes partitocráticos europeos, pues son formas de tiranía. Trazamos así una rigurosa separación con quienes, desde posturas pretendidamente progresistas o de izquierdas, apoyan las dictaduras comunistas, nacionalistas o islamistas en el mundo, o los sistemas partitocráticos.

3. Libertad política y Derechos Individuales

Los derechos de la Declaración Universal de 1948 son obligatorios para todos los Estados y movimientos políticos. Condenamos las violaciones de estos derechos con independencia de quiénes sean sus responsables y de cuál sea su contexto cultural. Rechazamos el doble rasero de quienes dicen que esas violaciones no son condenables cuando las cometen islamistas o izquierdistas. Rechazamos el relativismo cultural que sostiene que los derechos humanos no son aplicables a determinadas naciones o pueblos. Y reivindicamos la libertad política, único derecho colectivo que poseen los ciudadanos, consistente en la facultad de elegir directamente a los gobernantes, sin instancias intermediarias, y en la de deponerlos cuando sean indignos, y en el derecho a estar representados personalmente en las instituciones.

4. En defensa del Principio de Igualdad

Proponemos una política de igualdad universal. Igualdad legal entre todos los individuos sin discriminaciones por razón de sexo, etnia, religión, orientación sexual o creencias. Afirmamos que los derechos laborales son parte de los derechos humanos, y que es una prioridad la adopción de las Convenciones Internacionales de Regulación del Trabajo, en la actualidad sistemáticamente ignoradas por la práctica totalidad de los gobiernos.

5. Creación e intercambio de la riqueza y el conocimiento

Defendemos el desarrollo económico global para la libertad y contra la opresión económica estructural y la degradación del medio ambiente. Estando convencidos de que la supresión de la libertad económica lleva a la desaparición de libertad política inevitablemente, afirmamos nuestra confianza en un sistema económico que respete la iniciativa privada, el espíritu emprendedor y la responsabilidad. Pero la expansión de los mercados globales y la libertad de comercio han de servir a los intereses de los más, empresarios y trabajadores, productores y consumidores de todos los países. La globalización debe aspirar a una integración social general desde perspectivas de justicia social. El desarrollo económico, cultural y científico puede garantizar el incremento de la esperanza de vida y la mejora de su disfrute.

6. Defensa de las democracias en el ámbito internacional

Rechazamos el relativismo cultural que infecta a parte del conservadurismo europeo y a gran parte del progresismo de izquierdas. Los valores de la democracia son nuestros valores, en lo nacional y en lo internacional. Por ello rechazamos el antiamericanismo europeo, de derechas o de izquierdas. No se trata de postular a Estados Unidos como modelo de sociedad, pues somos conscientes de sus problemas y defectos. Unos problemas y defectos que forman parte también, en mayor o menor medida, de los problemas del mundo desarrollado. Estados Unidos es un gran país que alberga una democracia consolidada con una gran tradición y logros sociales y constitucionales duraderos alcanzados en su nombre. El hecho de que la política exterior de Estados Unidos haya apoyado, a veces, a gobiernos autoritarios y regresivos, no justifica un prejuicio generalizado contra ese país y sus gentes.

7. Contra el terrorismo

El terrorismo es una práctica reaccionaria y criminal. Nos oponemos a todas las formas de terrorismo. El asesinato deliberado de civiles es un crimen reconocido por las leyes internacionales y todos los códigos de conducta bélica, y no puede ser justificado con el argumento de que se realiza a favor de causas justas. El terrorismo islamista es hoy una amenaza a los valores democráticos y a la libertad de las personas. El terrorismo constituye una amenaza que ha de ser combatida y no justificada.

Por último, apoyamos una política internacionalista y la reforma de las leyes internacionales en pro de los valores de la libertad, la democracia y el desarrollo. Las intervenciones humanitarias, cuando son necesarias, no son un desprecio de la soberanía nacional, sino su conveniente aplicación a la “vida en común” de las personas. Los Estados que protegen la vida en común de sus gentes, pues no torturan, asesinan o masacran a sus propios civiles y cubren sus necesidades vitales básicas, merecen que su soberanía sea respetada. Pero si el mismo Estado viola la vida en común de manera flagrante, su derecho a la soberanía debe revocarse y la comunidad internacional tiene la obligación de intervenir. Cada vez que se traspasa el límite de la inhumanidad, se impone la “responsabilidad de proteger” a las víctimas.

asimismo, el club republicano 3 incorpora y hace suyos los principios y valores del mcrc


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