CLUB REPUBLICANO TERCERA REPÚBLICA ESPAÑOLA

 

D. Francisco Pi y Margall

Francisco Pi y Margall

 

Hijo de un tejedor de velos asalariado. Con siete años, ingresó en el seminario, ya que, se supone, que su inteligencia y ansias por saber comenzaron a desarrollarse con mucha precocidad. Entonces, como hasta hace pocas décadas, la única manera que tenían las gentes humildes de intentar que sus hijos tuvieran estudios era intentando que los admitiesen en los seminarios. Tras su paso por el seminario, y a la edad de diecisiete años, Francisco Pi i Margall accedió a la Universidad de Barcelona, donde completó sus estudios de Filosofía y luego, empezó la carrera de Leyes en 1837 la cual terminó a los veinticuatro años.

Desde muy pequeño sintió atracción por la literatura, por ello, colaboró con el grupo de escritores románticos catalanes, sobre todo con Milá Fontanals y Pablo Piferrer.

En1842 publicó Cataluña, primer y único volumen de La España pintoresca, una ambiciosa obra ilustrada que pretendía recoger todas las regiones de España. Una época en la que se desarrollaba la regencia de Espartero y en la que la ciudad se sublevó contra la política del regente provocando la cañoneada a la ciudad desde la fortaleza de Montjuich.

Más tarde, en 1847 se trasladó a Madrid donde se ganó la vida publicando diversos artículos y haciendo crítica teatral en el diario El Correo, e incluso trabajando en la banca catalana. Pronto dejo de trabajar en el diario, el cual cerró por la publicación de una artículo político de Pi durante el gobierno de Narváez.

Al morir su amigo Piferrer se encargó de los Recuerdos y bellezas de España, una obra compuesta por litografías sobre paisajes españoles; terminando el volumen de Cataluña y empezando el de Andalucía, para lo cual se desplazó allí en varias ocasiones. Años más tarde, comenzó la Historia de la pintura, que fue prohibida por contener ataques al cristianismo. Los obispos y arzobispos presionaron de tal manera sobre el gobierno que Bravo Murillo tuvo que ordenar la recogida de la obra. Pi y el editor se libraron de los tribunales porque la denuncia interpuesta no fue admitida por estar fuera de plazo.

Por supuesto, Pi y Margall tuvo que abandonar la redacción de Recuerdos y Bellezas de España y renunciar a la publicación de todo el material que tenía preparado. Sus artículos en los periódicos tuvieron que aparecer con seudónimo y todos los rayos de la reacción cayeron otra vez sobre su cabeza cuando ese mismo año de 1851 presentó sus Estudios sobre la Edad Media, obra que fue prohibida también por la iglesia católica española y no publicada hasta 1873.

En1848 ingresó en el Partido Demócrata y en 1854 dejó de ser un hombre de letras para dedicarse a la política. En pocos años Pi se hizo resonar en el partido comenzando a ganar popularidad entre sus compañeros y demás políticos del ala izquierda y socialista.

Participó directamente en el levantamiento de Madrid de 1854, siendo autor de una proclama radical que no fue aceptada por la Junta revolucionaria y del folleto El eco de la revolución, donde se pide el armamento general del pueblo y la convocatoria de Cortes Constituyentes por sufragio universal que estableciesen la libertad de imprenta, la de conciencia, la de enseñanza, la de reunión y la de asociación, entre otras más. Considerados como planteamientos demasiado avanzados para la época, Pi tuvo que pasar un tiempo en prisión.

En el mismo año expuso su doctrina política en La reacción y la revolución, donde ataca la monarquía, la propiedad omnímoda y el cristianismo, y esboza como solución la revolución democrática de base popular. A pesar de que la obra ya contenía las doctrinas federalistas que defendería durante su presidencia, la idea principal que desarrolla es la libertad y la soberanía individual, que se pone por encima de la soberanía popular y por lo que es revindicado por los ácratas.

Durante el bienio progresista, el pueblo de Barcelona propone a Pi y Margall como candidato a diputado en las Cortes de ese año de1854, mas no saldrá elegido. En la segunda vuelta, por pocos votos de diferencia, fue derrotado por el general Prim, miembro del partido progresista.

En 1856 fundó la revista La razón, pero la reacción moderada propició la caída de la publicación. Durante el año de 1855 y hasta su retirada a vivir a Vergara, de donde regresó para trabajar en La discusión (1857), periódico del que acabo siendo director en1864; Pí y Margall había comenzado a dar lecciones de política y economía en una habitación de la calle Desengaño. La afluencia de jóvenes de todas clases, de obreros y de intelectuales se fue haciendo en poco tiempo tan numerosa que llenaban pasillos y escalera. En estas lecciones y en estas conferencias, hasta que el gobierno las prohibió, comenzaron a exponerse las bases republicanas.

Durante ésta época data su polémica con Castelar sobre la concepción individualista o socialista de la democracia - manteniendo él la segunda - provocando que la mayoría del partido encabezado por José María Orense negara públicamente que los socialistas fueran demócratas; Pi replicó con la denominada Declaración de los Treinta, cuyos treinta firmantes del partido calificaban de demócratas a ambas tendencias. Así, Pi renunció a su puesto de director a los seis meses.

Desde1864 Pi i Margall conspiró en contra de la monarquía. Los sucesivos fracasos de las insurrecciones promovidas por Prim para obligar a Isabel II a llamar al gobierno a los progresistas, culminaron en la sublevación del cuartel de San Gil y el fusilamiento de decenas de sargentos de ese cuartel. Narváez, desde el gobierno, desató la consiguiente represión generalizada. La mayoría de los demócratas y de los progresistas tuvieron que escapar a Francia para sentirse a salvo. En la noche del día 2 de Agosto la policía asaltaba le vivienda de Pi i Margall. Afortunadamente, alguien le había avisado poco antes y tuvo tiempo para escapar y evitar su detención. Permaneció escondido unos días hasta que pudo iniciar la huida a Francia y llegar a París.

La estancia en París le permitió profundizar en el conocimiento de Proudhon, autor cuya influencia es visible en el pensamiento de Pi y que él mismo traduciría al español. Allí se puso en contacto con los núcleos positivistas y maduró Pi su ideología revolucionaria, basada en la destrucción de la autoridad para sustituirla por el libre pacto constitutivo de la federación.

En septiembre de 1868, el almirante Topete subleva a la escuadra en Cádiz, Prim se incorpora desde Gibraltar y llegan para adherirse los generales confinados en Canarias. Las guarniciones se van sumando a la sublevación y Prim, a bordo de la fragata Zaragoza, va ganando para la revolución, una tras otra, todas las capitales costeras del litoral mediterráneo. Dimite el dictador González Bravo y la reina Isabel II nombra presidente del gobierno al general José Gutiérrez de la Concha .

El ejército realista que manda el general Pavía es derrotado en la batalla del puente de Alcolea por las fuerzas a las órdenes del general Serrano. El 30 de septiembre Isabel II y su corte salen de San Sebastián y cruzan la frontera francesa. Sin embargo, Pi no regresa a España y prolonga voluntariamente su exilio en París. Desconfiaba de los generales y pensaba que el nuevo régimen tampoco iba a acometer las reformas fundamentales que el país necesitaba.

La revolución de La Gloriosa abre las puertas a Pi para regresar a España de nuevo.
Pi se decidió a regresar de su exilio en París. El Gobierno provisional estableció las libertades fundamentales y el 18 de diciembre de 1868, por primera vez en España, se celebraron unas elecciones municipales por sufragio universal. Luego, en enero, se celebrarían unas para los diputados.

El Partido Democrático se dividió en dos: los partidarios de la monarquía democrática y los partidarios del régimen republicano y federal. Pi y Margall, sin haber participado en la campaña electoral, fue uno de los 85 republicanos que obtuvo el acta de diputado. Con la división del partido aparece el Partido Republicano Democrático Federal en el que Pi irá destacando entre la minoría republicana.

Pi nunca quiso servir de apoyo a los monárquicos ni ayudarles, de ahí su oposición a la Constitución de 1869, pero con 214 votos a favor y 55 en contra, la constitución de carácter monárquico-democrático se aprobó en las Cortes y se estipuló la búsqueda de un nuevo rey para España.

Los republicanos, en contra de la monarquía viajaron por toda España predicando en contra y deleitando al pueblo con los nuevos planteamientos de una república federal para España.
Los republicanos empezaban a molestar al general Prim - encargado de encontrar nuevo rey - por ello ofreció a Castelar y a Pi los cargos de ministros de Hacienda y Fomento, pero fue un vano intento de controlar al movimiento republicano, el cual ya no tenía marcha atrás.

Mientras tanto, Pi había conseguido grandiosa popularidad en su partido, lo que le llevó a partir de 1870 a dirigir el partido republicano.

El 16 de noviembre votaron los diputados por el nuevo monarca, entre los favoritos se encontraban:

* El príncipe alemán Leopoldo de Hohenzollern, cuya candidatura fue vetada por los franceses.

* El duque francés de Montpensier, cuya candidatura fue rechazada por los alemanes.

* El príncipe portugués Fernando de Coburgo.

* El príncipe Amadeo de Saboya hijo del Rey de Saboya-Piamonte Victor Manuel III.

* El general Espartero.

Las votaciones obetenidas fueron las siguientes: 191 a favor de Amadeo de Saboya, 60 por la República Federal, 27 por el duque de Montpensier, 8 por el general Espartero, 2 por la República Unitaria, 2 por Alfonso de Borbón, 1 por la República, 1 por la duquesa de Montpensier y 19 papeletas en blanco.

Trás el rechazo de Pi por el nombramiento de Amadeo de Saboya, comienza para el partido republicano una época inestable en la que se deben de situar políticamente en una zona central, una posición centralista que el partido republicano no pudo ocupar por definición.

El 11 de febrero de 1873, tras la hacerse pública la dimisión de Amadeo de Saboya del trono de España mediante el Discurso de renuncia al Trono español de Amadeo, las Cortes proclamaron la Primera República.

Durante el primer gobierno de la República de Figueras, Pi se ocupó del ministerio de Gobernación en el gabinete, frustrando un intento de golpe de Estado contra el presidente. El primer gobierno, muy débil, duró muy poco tiempo (11 de febrero a 11 de junio). El presidente al no poder hacer frente a los problemas de España se exilió a Francia y renunció a la presidencia.

Con la dimisión de Figueras, se convocaron nuevas elecciones, en las que Francisco Pi i Margall fue nombrado Presidente de la República y todo el poder ejecutivo recayó sobre él.

El nuevo Presidente recogió un programa amplio de reformas entre las que destacan:

- Reparto de tierras entre colonos y arrendatarios.
- Restablecimiento del uso del ejército como medida de disciplina.
- Separación entre la Iglesia y el Estado.
- Abolición de la esclavitud.
- Enseñanza obligatoria y gratuita.
- Limitación del trabajo infantil.
- Ampliación de los derechos de asociación, favorable a las nuevas asociaciones obreras.
- Reducción de la jornada de trabajo.

Durante su presidencia se propuso la Constitución de 1873 que nunca llegó a entrar en vigor.

A pesar de todas las medidas y la propuesta de constitución, los acontecimientos sobrepasan a Pi. En algunas comunidades, viendo que el trámite legal de las medidas propuestas a favor del federalismo era muy lento, se declaran independientes adoptando: su propia política, su propia policía, su propia emisión de moneda, levantamiento de nuevas fronteras, leyes particulares, etc. Así surge el cantonalismo que se dio principalmente en la zona del Levante y Andalucía y causó un gran problema a la República.

Ante éste panorama, sumado a la gerra de independencia cubana, a la gerra carlista y al hecho de vincular a Pi como líder del movimiento cantonal, hacen que dimita el 18 de julio. Después de su dimisión como presidente, Pi intentó rehacer la alianza centro-izquierda, pero el golpe del Estado a manos del general Pavía lo frustró todo.

Acontecidos los hechos, Pi tuvo que abandonar forzosamente la política activa. Dedicó su tiempo a la redacción de un libro en el que quedase recogida la ideología republicana y las ideas principales de la corta República. Titulado La República de 1873 sería prohibido por las autoridades. En mayo de 1874 , Pi fue víctima de un atentado en su propia casa, del que afortunadamente salió sano y salvo. Poco se sabe de la represión que siguió al golpe de Pavía y de la que tuvo lugar en los primeros años de la restauración. El propio Pi fue detenido y conducido a una prisión andaluza, donde permaneció un tiempo.

Reinstaurada la monarquía escribió Las nacionalidades (1877) donde desarrolló empíricamente la idea de pacto entre los pueblos como principio federativo. Al reorganizarse el partido en 1880, Pi ocupó su jefatura indiscutible hasta su muerte; fue el autor del proyecto constitucional federal en 1883 y del Programa del Partido Federal de 1894. A pesar de que Pi continuó gozando de un gran respeto y reconocimiento, su partido no logró recuperar muchos adeptos.

En ésta última etapa de su vida destaca la campaña que, desde las Cortes (participó en las de 1881, 1891 y 1893 como diputado por Figueras) y desde El nuevo régimen (periódico que fundó en 1890), emprendió a favor de la independencia cubana y se opuso a la guerra contra los Estados Unidos, modelo de democracia republicana y federal.

En 1881 se separó del republicano catalán Valentín Almirall y el catalanismo, Pi continúo por esta tendencia política que él consideraba federalismo heterodoxo y la defendió en Madrid.
Después de una vida política muy activa e importante en el siglo XIX, Francisco Pi y Margall , de setenta y siete años de edad, muere en su casa de Madrid, a las seis de la tarde del 29 de noviembre de 1901.

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